Reseña de ‘Sid’ por Jose Ángel Lucena

C A R M E N 2

Os dejamos aquí la maravillosa reseña que Jose Ángel Lucena ha publicado sobre ‘Sid’. ¡Mil gracias por tus palabras!:

 

Sid se despereza lentamente sólo como los gatos pueden hacerlo. Estira las patas delanteras dejando detrás el lomo en un gesto que concentra toda la energía en un instante. Levanta su grueso rabo gris ceniza y despliega su felina elegancia. Acomoda su paso almohadillado e inicia la marcha. Salta suave sobre una pared de piedra. Se detiene y levanta la cabeza buscando aromas, sueños, alimento; decide cual es su rumbo hacia dónde quiere ir, sin trabas, sin el lastre de lo impuesto, sin el límite de lo establecido…

El nuevo trabajo de Carmen García no puede elegir mejor su nombre, desde el primer tema estamos en un ejercicio de elección, transparencia y honesta entrega. “Hoy no quiero estar en soledad, recorrer caminos y sentirme en libertad”. Carmen da un giro a su trayectoria y se rodea de una fantástica banda con un sonido cristalino, bien elaborado. Los Bao siembran los tonos bajos necesarios para la emoción, el Sr. Mur rasga el raso negro del instante con su potente sonido en Habitación de Hotel y Nieto y Valiente, dejan una muestra del noble oficio del músico curtido. El cd es sencillamente una delicia acústica. Equilibrio en las notas, sin estridencias y engrandeciendo los magníficos temas que lo componen.

Carmen ha hecho un recorrido musical a través de 11 piezas que encajan a la perfección en el mensaje que quiere transmitir. Los textos están salpicados de frases empapadas en vida desde el primer single, “estúpida canción”, donde nos enredamos en el sufrimiento y soledad, nos obstinamos en ser una canción rota hasta que decidimos cambiar nuestro destino “Me pregunto cuándo dejaré de morir”. Seguida de “Viviendo encima del momento” que arranca con un atrevido “quiero quemar mi hogar para hacerme un favor”, buscando un momento donde me atrincheraré en la felicidad. Sid es un recorrido, un viaje iniciático, una metamorfosis en la que a través de la conexión temática de las canciones avanza hacia la libertad personal, hacia el cambio de rumbo.

“Habitación de hotel” es el tercer corte, Manolo hace la segunda voz de este fantástico tema donde el vitalismo y el optimismo se recoge en el mantra “Lo que vivo no es lo vivido mientras lo vivido parece mejor…”. El recorrido emocional de Sid ha llegado a su momento álgido. “Nada se colará en mi mente, me adiestro para una secreta realidad”. La felicidad es una lucha personal e intima que depende de cada uno de nosotros; propóntelo y déjale todas las lágrimas al cocodrilo.

“Vértigo” guarda una de esas frases engañosamente sencillas “Tengo vértigo del tiempo y del destino, del agua de los ríos que corre hacia el mar sin poder cambiar de destino”, el vértigo a el cauce que nos confina, al destino que nos arrastra, a la tristeza, al ladrido de los humanos, a las miradas perdidas en la pared.
Tú es sencillamente una explosión de vitalismo. El contrapunto. Un simpático break. Desenfadada, pegadiza. Una potente fábrica de soles y aire fresco. Sid apoya las patas delanteras en el tronco de una sombra fresca. Bebe agua observando su reflejo y por primera vez sonríe.

La temática se enreda y desenreda como suele ocurrir en nuestra curiosa especie.” Lejos de todo” atesora también dos joyas, a veces estamos tan enmarañados que pasamos la vida corriendo alrededor de nosotros mismos, atrapados en nuestra frágil existencia. En este caso el trasfondo del amor nos regala sentencias desgarradoras como “El tiempo es mi libertad y tú mi dolor”.

Nuestro particular periplo se balancea en un maullido sacro en “Por si fueses Dios”. Late en el pecho del cd, impulsa con los dos pies desde el fondo buscando aire. Una autopromesa para resurgir. Un mirar a las estrellas “Por si fueses Dios te pido ser viento”.

Mención especial requiere “Hurt”. A Carmen le ha salido un tema oscuro y melancólico. Sentido, existencial, emotivo y descarnado. Un tributo a la luz de las velas a una canción de dolor y desesperanza. Tiene la ternura de un sol opaco.
Los dos últimos cortes conectan con la idea principal del trabajo, esa liberación, ese desperezo inicial del gato. Vacilante en su caminar pero decidido en su elección. Como Agua que corre, libertad en los brazos de un alma sin Dios y la imprescindible Habitación de Hotel acústica, con un ritmo sostenido sólo por un bajo y la percusión. Con sabor a tierra, a flauta de pan, a danza tribal, a regeneración. A espíritu… y concluyendo, con el mensaje definitivo y claro, tras el viaje sonoro de los 10 temas anteriores.

“Nada se colará en mi mente
Me adiestro para una secreta realidad
Me tumbo en la arena
Mientras todos duermen
No le pido a la noche que brille más”

Veo a Sid lejano contemplando sin prisas las alondras, aseándose con rítmicas caricias húmedas, disfrutando de su canción. Viviendo encima del momento.